Publicado el

Casi ciega por la luz de su móvil

Móvil en blanco

Hoy os traemos una de esas noticias escalofriantes que os hará llevaros las manos a los ojos. Resulta que una joven taiwanesa (China) ha perdido más de la mitad de su agudeza visual por usar su teléfono móvil de una forma inadecuada. No, no es que la chiquilla se golpeara repetidamente los globos oculares con su smartphone, lo que además de una pérdida de agudeza visual supondría una absoluta pérdida de cordura. La negligencia ocular fue mucho más sutil y prolongada en el tiempo, y es que la protagonista de nuestra historia tuvo la feliz idea de utilizar su móvil con el brillo de pantalla al máximo de forma constante durante dos años. Esto supone utilizar el dispositivo a un nivel de 625 lúmenes cuando el máximo recomendado es de 300 lúmenes. Es decir, se bronceó las córneas durante dos años.

Como habréis podido adivinar, nuestra joven taiwanesa no salió muy bien parada y semejante atentado contra su salud visual le pasó factura. Cuando el dolor ya era insoportable dejó de mirar durante un momento Instagram para ir al hospital. Allí, médicos taiwaneses detectaron más de 500 orificios diminutos en una de las córneas de la pobre criatura. Tal y como señaló Hong Qiting, especialista en oftalmología, exponer los ojos a esas intensidades lumínicas es como «cocerlos en un horno».

No sabemos si algún restaurante de tres estrellas habrá tenido la idea para un nuevo plato exótico después de leer la noticia, pero desde Central Óptica ya os decimos que cocer los ojos no es una práctica que se considere saludable.

Cuidado con la luz azul

Ya os hemos advertido en alguna ocasión de los peligros de la luz azul. Este tipo de luz es la que emiten nuestros dispositivos electrónicos y se ha demostrado que tiene efectos adversos en nuestros ojos. Como siempre os decimos respecto a la salud visual, la sensatez y la moderación nos pueden ahorrar algún que otro disgusto.

Cuiden sus ojos.

Publicado el

Ojo con la nieve

Montaña con nieve

España es un país de contrastes en muchos sentidos y el clima es uno de ellos. En verano tenemos soleadas playas que son la envidia de nuestros vecinos europeos. Y en invierno podemos disfrutar de la nieve y practicar el esquí en nuestras estupendas estaciones de montaña. De hecho, España es uno de los países que encabeza la tasa de crecimiento interanual de nuevos esquiadores y contamos con casi seis millones de practicantes. Y es que, aunque nos guste el sol, también sabemos disfrutar de lo bueno que nos ofrece el invierno. Pero… ¿cuidamos de nuestros ojos cuando hacemos deporte en la nieve?

Protegiendo nuestra vista en invierno

Los ojos y la nieve no se llevan del todo bien. Si tenemos en cuenta que en un paisaje nevado la luz se refleja un 80% más que en un entorno corriente nos haremos una idea del poder cegador de tan idílica estampa. Si a esto añadimos que con la altitud la luz ultravioleta aumenta progresivamente llegaremos a la conclusión de que, en efecto, una montaña nevada puede ser divertida para nosotros pero no para nuestros ojos.

Uno de los problemas que puede causar la nieve en nuestra vista, si no nos protegemos, es el de las quemaduras. Sí, la nieve puede quemar las partes internas del ojo y dar lugar a patologías graves como cataratas o queratitis, entre otras afecciones.

Gafas de sol para la nieve

Si vamos a realizar una actividad en un terreno con nieve es fundamental proteger nuestros ojos con unas buenas gafas de sol. Estas gafas deberán cumplir con las normas ISO y la marca CE, cubrir adecuadamente nuestros ojos y ofrecer un factor de protección lo suficientemente elevado como para proteger nuestra visión en condiciones de luz intensa.

Por suerte, en Central Óptica puedes encontrar una gran variedad de gafas de sol y gafas para deportes de nieve. Nosotros estaremos encantados de asesorarte en cualquiera de nuestras tiendas para que te hagas con el equipo que mejor se adapte a tus necesidades y puedas proteger tus ojos de la mejor forma mientras disfrutas de las montañas nevadas.

Gafas de nieve

Publicado el

Ojos en la música

Chica escuchando música

Hace ya tiempo escribimos una entrada sobre los famosos con los ojos más llamativos de la historia del mundo de las celebridades. Músicos como David Bowie han captado la atención del mundo por su magnetismo. Pero también la propia obra del artista puede estar dedicada a unos ojos especiales. ¿Acaso no hay un montón de canciones de amor que nos hablan de ojos únicos? Vamos a hacer un repaso por las canciones más famosas sobre ojos.

Behind blue eyes (The Who)

Menudo pedazo de canción que se marca el bueno de Pete Townshend en el álbum de 1971 Who’s Next. Con un inicio suave y una parte final de rock desgarrador, Blue eyes es una de las mejores canciones de The Who. Con versos tan potentes como «No one knows what it’s like to be the bad man, to be the sad man, behind blue eyes…», la letra juega con el doble sentido que tiene la palabra «blue» en inglés («azul» y «triste»). Toda una obra de arte que hay que escuchar.

In your eyes (Peter Gabriel)

Y de un temón pasamos a otro. Aquí el ex de Genesis nos presenta el tema que cierra su celebérrimo álbum So de 1986. Con ritmos africanos y una letra para derretir a cualquiera («Oh, I see the light and the heat in your eyes…») estamos ante una de las mejores canciones de Gabriel junto a aquel dúo que se marca con la inigualable Kate Bush en este mismo álbum.

Can’t take my eyes off you (Frankie Valli)

Este clásico sesentero que ha sido versionado por bandas modernas como Muse es uno de los grandes éxitos del cantante estadounidense Frankie Valli.  ¿Quién no ha cantado a voz en grito eso de «I love you, baby, and if it’s quite alright I need you, baby, to warm a lonely night…»?

Eye of the tiger (Survivor)

No todo van a ser canciones melosas sobre los ojos de la persona amada. En la naturaleza también hay ojos que merecen canciones. Como el ojo del tigre, claro que sí. Todos nos imaginamos a Stallone repartiendo en el ring con este temón de Survivor. Una canción mucho más motivante que cualquier cita de Coelho.

Publicado el

La belleza del arcoíris

Arcoíris

En este blog hemos hablado en incontables ocasiones de la visión, la óptica, la salud visual y, en definitiva, de cualquier fenómeno relacionado con nuestros ojos. En fin, por algo nos dedicamos a la salud visual y auditiva. Pero no es menos cierto que muchas veces hemos aprovechado este espacio para referirnos a asuntos poco agradables como enfermedades y dolencias de nuestro órgano visual.

Vamos a mirar en otra dirección para empezar con optimismo el año. Porque también tenemos ojos para lo bello y para el placer visual. Por eso vamos a hablar de uno de los fenómenos ópticos más hermosos que nos ofrece la naturaleza: el arcoíris.

Un espectáculo de luz

El arcoíris es un espectáculo de colores que podemos disfrutar en algunos días de lluvia. Parece cosa de magia, pero en realidad se trata de un fenómeno físico que ocurre al descomponerse la luz del sol en el espectro visible. ¿Cuándo sucede esto? Pues cuando se produce la refracción de la luz al atravesar los rayos solares las diminutas gotas de agua que hay en la atmósfera en este tipo de día.
El resultado final para nuestros ojos es un bello arco formado por arcos concéntricos de vivos colores.

El prisma de Newton

Antes de la famosa portada de Pink Floyd, el científico Isaac Newton ya jugaba con prismas de cristal. Con la ayuda de uno logró descomponer la luz del Sol en siete colores: rojo, naranja, amarillo, verde, cian, azul y violeta (aunque en realidad es una gradación continua).

Newton comprendió que el índice de refracción es un poco distinto para cada longitud de onda (es decir, para cada color) por eso apreciamos esa descomposición de la luz blanca en sus colores fundamentales. Cuando observamos un hermoso arcoíris realmente estamos viendo la recreación de la naturaleza del experimento de Newton, en el que cada diminuta gotita de la atmósfera hace de prisma refractor.

Publicado el

Curiosidades del oido

El oído es un órgano corporal fundamental para relacionarnos con el entorno que nos rodea. Sin él, perderíamos gran parte de la información que nos llega del mundo exterior. Conversaciones, avisos, sonidos de alerta… todos ellos se nos escaparían sin el oído.

Y por si fuera poco, además es capaz de proporcionarnos gran placer a través de la música.

Sin duda, estamos hablando de uno de los órganos fundamentales en nuestra vida. Pero, ¿qué sabemos del oído? Te contamos algunas curiosidades que, tal vez, no habías oído hasta ahora.

Un órgano sorprendente

  • Los huesecillos del oído (martillo, yunque y estribo) son los huesos más pequeños de nuestro cuerpo. Además, estos diminutos huesos que se encuentran en el oído medio son los primeros en osificarse durante el desarrollo embrionario.
  • El oído es capaz por sí mismo de expulsar la cera sobrante, por lo que no sólo no es necesario que nosotros intentamos quitarla, sino que además puede ser perjudicial para nuestra salud auditiva.
  • Una de las funciones del oído que solemos pasar por alto es la del equilibrio. Unas células especiales de nuestro oído son capaces de detectar los cambios en la posición de nuestra cabeza e informar al cerebro para que active los músculos necesarios para que mantengamos el equilibrio al movernos. Es precisamente por esto que muchas afecciones del oído pueden llegar a provocar vértigos y mareos.
  • Nuestros oídos nunca dejan de oír. Incluso cuando dormimos escuchamos los sonidos externos. Es el cerebro el que ignora la información sonora para que no despertemos a menos de que se trate de un sonido elevado.
  • La causa principal de la pérdida de audición es la exposición a ruidos muy elevados. El sonido generado por una explosión, por el disparo de un arma de fuego o, simplemente, la música demasiado elevada pueden provocarnos una pérdida de audición permanente. Es fundamental protegernos siempre de los sonidos demasiado fuertes.
  • No todos los animales escuchan a través de los oídos. Algunas criaturas usan las mandíbulas o antenas para captar el sonido. Otras, como los peces, son capaces de percibir las ondas sonoras a través de los cambios de presión en el medio acuático.
Publicado el

Lágrimas para la salud

Lágrimas de bebé

Solemos asociar las lágrimas con situaciones emocionales de tristeza, pena o dolor. Pero las lágrimas tienen un lado positivo y muy beneficioso para nuestra salud visual. Sin ellas, nuestros ojos estarían desprotegidos.

El secreto de una lágrima

La lágrima es un fluido que se produce en la glándula lagrimal, que segrega alrededor de un gramo de lágrimas al día. Su principal función es la de limpieza y lubricación del ojo. Además de protegerlo y mantenerlo libre de polvo, la lágrima también oxigena el ojo, proceso esencial para la buena salud del globo ocular.

Por si fuera poco, algunas de las sustancias que forman la lágrima tienen propiedades antibacterianas, que ayudan a proteger a nuestros ojos frente a posibles infecciones.

El ojo seco

Una óptima segregación de lágrimas es fundamental para mantener el ojo correctamente lubricado y sano. Cuando se da una deficiencia en la segregación normal de la lágrima se produce una patología muy común llamada síndrome del ojo seco.

Esta carencia de lágrimas puede llevar a la irritación permanente de la zona e, incluso, a la aparición de cicatrices en la superficie ocular. Algunos síntomas que pueden avisarnos de que sufrimos esta dolencia son la quemazón en el ojo, visión borrosa, sensación de dolor y sequedad, pesadez de párpados y enrojecimiento de la zona.

Lágrimas artificiales

Una forma de combatir contra la sequedad del ojo es el uso de las lágrimas artificiales. Este producto, que se puede comprar en cualquier farmacia, alivia en cierta medida los síntomas de la segregación deficiente de lágrimas. Aunque no son igual de efectivas que las lágrimas naturales, son capaces de emular la acción protectora y humidificadora de estas últimas.

Como veis, las lágrimas no son motivo de tristeza. Una buena segregación de lágrimas es indispensable para la salud y correcto funcionamiento de nuestro preciado sentido de la vista.

Publicado el

Los ojos dan mucho que hablar

Letras

Hoy vamos a cambiar un poco la temática habitual y alejarnos de la idea de ojo como órgano de la visión. Porque más allá de permitirnos ver el mundo, los ojos también nos ayudan a describirlo. Es aquí donde aparecen las expresiones idiomáticas, unas secuencias de palabras que usamos sin darnos cuenta en nuestro día a día y en las que los ojos tienen mucho que decir.

Expresiones idiomáticas

Las expresiones idiomáticas son secuencias de palabras cuyo significado no se desprende de la interpretación literal e individual de sus componentes. Por ejemplo, cuando decimos «dar gato por liebre» no solemos referirnos a cambiar nuestra mascota por otra, sino para hablar de un engaño. Las expresiones idiomáticas las utilizamos todos los días y muchas de ellas emplean la palabra «ojo» en su construcción, como veremos a continuación.

Expresiones con «ojo»

Comerse con los ojos Cuando decimos esto es que deseamos mucho algo o a alguien. No significa literalmente que lo vayamos a degustar. O sí.

En un abrir y cerrar de ojos ¿Cuánto tardas en pestañear? Pues eso, algo que sucede muy rápido.

No pegar ojo Cuando dormimos mucho y bien es natural levantarse con los párpados algo pegados debido a las lágrimas segregadas durante la noche. Cuando no hemos logrado dormir bien se dice justo lo contrario, que no hemos pegado ojo. Tiene sentido, ¿no?

Ser el ojo derecho de alguien No tenemos muy claro por qué alguien puede tener preferencia por su ojo derecho en lugar del izquierdo. A nosotros nos parecen ambos igual de valiosos. Pero esta expresión se utiliza cuando una persona es el favorito y goza de la estima de alguien.

Tener ojos de lince Esta es fácil. Los linces son unos felinos que ven las criaturitas que cazan con una facilidad y agudeza que da gusto. El que tiene ojos de lince ve igual que Legolas a los orcos que se aproximan a doscientos kilómetros de distancia.

Ojo por ojo y diente por diente Frase típica de aquel que no gestiona bien la ira y es amigo de las vendettas. Probablemente acabe ciego y desdentado.

Andar con ojo Ir con cuidado. Estar atento. Por si te encuentras con el tipo de la expresión anterior.

Costar algo un ojo de la cara Ésta casi que la podríamos interpretar literalmente. Nos referimos a algo que es tan caro que si pagamos su precio nos dolería tanto como si nos arrancaran un globo ocular.

¿Y tú? ¿Sabes alguna expresión más con la palabra «ojo»? ¿Nos la cuentas?

Publicado el

Comer chocolate negro mejora la visión

Boca y chocolate

El delicioso sabor del chocolate es ya de por sí motivo suficiente para que lo degustemos con frecuencia. Pero si a lo exquisito de este manjar añadimos los múltiples beneficios para la salud que conlleva el consumo del chocolate, no podemos más que arrodillarnos ante las cualidades de este súper alimento. Se ha demostrado científicamente que el chocolate, sobre todo el negro, es bueno para el corazón, para el cerebro e, incluso, para la piel. Y el último hallazgo sobre las propiedades casi mágicas del chocolate negro revela que también es capaz de mejorar la visión.

Mejora la visión a las dos horas

El estudio se realizó sobre un grupo de 30 adultos. A un grupo se le proporcionó para consumir una tableta de chocolate negro y a otro grupo una tableta de chocolate con leche. En ningún momento se les comunicó qué tipo de chocolate se les proporcionaba. Dos horas después de la ingesta se practicaron pruebas visuales a ambos grupos. Al final se comprobó que aquellos individuos que habían consumido el chocolate negro habían mejorado su agudeza visual y eran capaces de leer letras de diferentes tamaños y contrastes mejor que el grupo del chocolate con leche.

El secreto está en los flavonoides

El chocolate contiene unos metabolitos llamados flavonoides. Se sabe que estos componentes son beneficiosos para nuestra salud. Los flavonoides tienen propiedades antimicrobianas, antioxidantes y anticancerígenas. Además, previenen las cardiopatías y los derrames cerebrales, reduciendo el riesgo de morir a causa de estas enfermedades.

Por si fueran pocas sus virtudes, los investigadores creen que esta sustancia es la que está detrás de la mejora en la agudeza visual tras el consumo del chocolate. Esto tiene sentido si tenemos en cuenta que el chocolate negro contiene alrededor de ocho veces más cantidad de flavonoides que el chocolate con leche.

Publicado el

Los ojos nos preocupan desde la antigüedad

Mirada de mujer

Dicen que los ojos son el espejo del alma. Puede parecer una afirmación un poco grandilocuente, pero es posible que incluso se quede corta. Los ojos son nuestra ventana al mundo, lo que nos pone en contacto con la realidad. Son un elemento fundamental en nuestro día a día. Por eso los cuidamos y los mimamos. Nos preocupamos por ellos porque sabemos el valor que tienen en nuestra vida. Pero esta preocupación por nuestra vista no es algo exclusivo del hombre moderno. Gracias a un reciente descubrimiento hemos averiguado que ya cuidábamos los ojos con esmero desde la antigüedad.

Un descubrimiento a lo Indiana Jones

El hallazgo ha ocurrido en la zona donde estaba la antigua ciudad de Aizanoi (Turquía), patrimonio mundial de la UNESCO. Allí, durante unas excavaciones arqueológicas, han encontrado la tumba de un soldado que vivió hace 2.200 años. Hasta aquí podría parecer todo normal. Lo sorprendente del asunto es que ese antiguo soldado fue enterrado junto a un frasco que, al parecer, contenía una crema para los ojos.

Según apuntan los expertos, los habitantes de la zona en esa época eran cremados junto a aquellas de sus pertenencias que pudieran serles de utilidad en el más allá. Lo que llama la atención es que este soldado fuese enterrado junto a un frasco de crema para los ojos, algo que indica la importancia que se daba en la antigüedad al cuidado de este órgano. Al parecer, la sustancia del frasco servía para tratar la sequedad de ojos y se elaboraba a partir de una planta muy común en la costa sur de Turquía y la India.

Como es lógico el frasco encontrado ya no contenía nada en su interior después de pasar enterrado más de dos mil años, pero su descubrimiento aporta luz sobre el modo de vida de las gentes de aquella época y la importancia que se daba al cuidado de la visión. Actualmente este interesante artefacto se puede ver en el Museo de Arqueología de Kutahya.

Publicado el

Una retina de grafeno para curar la ceguera

Ojo reflejando el universo

En el mundo hay cerca de 285 millones de personas con discapacidad visual. Entre ellas 39 millones son ciegas y el resto padecen baja visión. Se cree que esta cifra seguirá aumentando de forma inexorable durante las próximas décadas. Por ello, parece evidente que es una necesidad imperiosa investigar una solución que permita devolver la visión a todas estas personas. Precisamente éste es el objetivo que se ha marcado el Barcelona Institute of Science and Technology (BIST), que con el proyecto Theia pretende desarrollar una retina artificial para curar la ceguera.

Esperanza de grafeno

El implante que está desarrollando el BIST está basado en el grafeno. Se trata de una sustancia formada por carbono puro, parecida al grafito, pero doscientas veces más resistente que el acero y considerablemente más ligera. Dicho implante de grafeno se colocaría en contacto con la retina con el objetivo de estimular las células ganglionares por medio de unos electrodos.

Aunque los ensayos de esta tecnología revolucionaria en personas aún quedan en un futuro lejano, el equipo de investigadores espera comenzar a probarla muy pronto en cerdos, pues su ojo es parecido al humano. Es probable que todavía hayan de transcurrir algunas décadas para tener una solución real a la ceguera, pero los pasos ya se van dando y vamos por el buen camino.

La vista, un tesoro

La vista es un sentido fundamental, en el que se fundamentan la mayor parte de las vivencias cotidianas que experimentamos. Considerando su transcendencia en nuestras vidas podemos comprender lo importante que es encontrar una solución que alivie las terribles dificultades que sufren aquellas personas con problemas graves de visión. Como señala Gabriel Silberman, director general del BIST, «la vista es algo muy importante para casi todo, desde el desarrollo intelectual hasta las oportunidades económicas. Si no ves bien tienes un problema muy grave«.